David Bisbal


Torre de Babel


Mira bien, todo va mal y todo está al revés,
y tal vez no haya una segunda vez
para mirar las rosas rojas del Edén.


Mira bien, que se abre el suelo bajo nuestros pies,
y caerás, no importa donde estés,
sobre las ruinas de la Torre de Babel.


De nuestro trato ya no queda nada,
no te hemos dado lo que tú esperabas,
roto el corazón, ahora sangra de dolor.


Por timonel un grupo de invidentes,
que se ha encallado en este mar de gentes,
nada importa ya, nada tiene su lugar.


Se puede respirar tanta desolación
de lágrimas al viento,
y va una cruz en medio de la procesión.


Mira bien, todo va mal y todo está al revés,
y tal vez no haya una segunda vez
para mirar las rosas rojas del Edén.


Mira bien, que se abre el suelo bajo nuestros pies,
y caerás, no importa donde estés,
sobre las ruinas de la Torre de Babel.


Ciegos, estúpidos e indiferentes,
masa febril de ricos e indigentes,
pasto de cortar, que no sabe a donde va.


Somos fichas de un ajedrez siniestro,
para apostar en pleno a nuestros cuerpos,
juego de poder, sembrar fuego por doquier.


Los hombres de razón, especie en extinción,
ha muerto la conciencia,
y sólo queda el eco de la decepción.


Agúzate, que se te acaba el tiempo
de abrir los ojos antes del abismo,
te da lo mismo mi sufrimiento,
porque eres prisionero de tu egoísmo.


No des la espalda al llanto de la gente,
que lo que mata es ser indiferente,
no des la vuelta a la tormenta,
porque al final serás quien pague la cuenta.


Quiero cielo transparente en el mundo entero.


Mira bien, todo va mal y todo está al revés,
y tal vez no haya una segunda vez
para mirar las rosas rojas del Edén.


Mira bien, que se abre el suelo bajo nuestros pies,
y caerás, no importa donde estés,
sobre las ruinas de la Torre de Babel.