Domenico Modugno


Llora el teléfono


Diga...


Escucha, ¿mamá está ahí?
Corre y dile: "Mama,
ven, es para ti."


¡Ah! es el señor de la otra vez.
Espera, voy a llamarla,
me parece que está en el baño,
y no sé si podrá venir.


Dile, por favor,
que es muy importante,
que te oiga yo.


Oye, ¿tú le has hecho algo a mi mamá?
Ella me hace siempre señas,
y me dice siempre bajito:
"dile que no estoy."


Y dime, ¿tu casa cómo es?
¿te gusta ir al cole?
¿sabes ya leer?


Sí, pero cuando mamá trabaja
me lleva al cole la vecina.
Mamá me firma el cuaderno de notas,
a las otras se lo firma su papá, a mí no.


Dile, que triste estoy
desde hace ya seis años,
los mismos que tú tienes hoy.


No, no, yo tengo cinco años, pero di,
¿tú conocías antes a mi mamá?
Ella nunca me habla de ti.
Espera, ¿eh?


Llora el teléfono
si ella no está,
el grito de mi amor
se muere en el auricular,
llora el téléfono,
no cuelgues, por favor,
qué cerca estoy de ti
con nuestra voz.


En Julio ¿verdad que vas a estar
en el hotel Riviera?
¿te gusta el mar?


-Oh, sí, y me gusta mucho bañarme,
y ya sé nadar, pero di,
¿cómo conoces tú el hotel Riviera?
¿has estado allí alguna vez?


Que se sepa mi dolor,
y que mi vida sois vosotras dos.


¿Tú nos quieres?
pero si yo nunca te he visto a ti,
¿qué te pasa?
¿por qué has cambiaste de voz?
¿estás llorando? ¿por qué?


Llora el teléfono
si ella no está,
el grito de mi amor
se muere en el auricular,
llora el téléfono,
no cuelgues, por favor,
qué cerca estoy de ti
con nuestra voz.


Oye, escúchame,
llora el teléfono
la última vez, porque,
porque mañana,
yo me marcharé.


Dile que venga.


Oye, se va.


Vamos, insiste.


Ya se marchó.


Si se ha marchado,
ya déjalo.


Adiós, señor.


Adios, nenita.