Marco Antonio Solís


Casas de cartón


Qué triste se oye la lluvia
en los techos de cartón,
qué triste vive mi gente
en las casas de cartón.


Viene bajando el obrero,
casi arrastrando sus pasos
por el peso del sufrir,
mira que es mucho sufrir,
mira que pesa el sufrir.

Arriba deja la mujer preñada,
abajo está la ciudad,
y se pierde en su maraña,
hoy es lo mismo que ayer,
es un mundo sin mañana.

Qué triste se oye la lluvia
en los techos de cartón,
qué triste vive mi gente
en las casas de cartón.


Niños color de mi tierra,
con sus mismas cicatrices,
millonarios de lombrices,
y, por eso,
qué tristes viven los niños
en las casas de cartón.


Qué triste se oye la lluvia
en los techos de cartón,
qué triste vive mi gente
en las casas de cartón.

Usted no lo va a creer,
pero hay escuelas de perros,
y les dan educación
pa`que no muerdan los diarios,
pero el patrón,
hace años, muchos años,
que está mordiendo al obrero.


Qué triste se oye la lluvia
en los techos de cartón,
qué lejos pasa una esperanza
en las casas de cartón.