Paco Stanley


Mitad tú, mitad yo


Quiero ver jugueteando
por las piezas y patios,
un muñeco de carne,
mitad tú, mitad yo.


Que lleve en sus cabellos
el color de tu pelo,
y en sus ojos de cielo,
la mirada piadosa que Dios te regaló.


Quiero ver en mi casa
ahora, y siempre, y por vida,
un muñeco de carne,
mitad tú, mitad yo.


Que lleva en sus manitas
la seda de tus besos,
y en su boca el perfume
que tu seno le dio.


Quiero ver que me quiere,
que me busca, me espera,
quiero sentir su abrazo
cuando me vea llegar.


Quiero que diga cosas,
y me cuente mentiras,
quiero que me consuele
cuando me vea llorar.


Puedo, después, morirme,
sabiendo que te queda
un muñeco de carne,
mitad tú, mitad yo.


Que lleva en sus manitas
la seda de tus besos,
y en sus ojos de cielo,
la mirada piadosa que Dios te regaló.