Haz que suceda

Nunca olvides que tienes la capacidad de hacer que las cosas ocurran. Es algo realmente asombroso y a la vez, poderoso, algo que demasiado a menudo damos por sentado. Lo utilizas día tras día y de manera muy efectiva, para lograr que las pequeñas cosas sucedan. Ten presente que esa misma capacidad que pones en práctica para las pequeñas cosas, también puede hacer que sucedan cosas de mayor envergadura. Porque si observas con atención, verás que las grandes cosas están hechas de montones de pequeñas cosas.

El hecho es que tienes en tus manos la capacidad, en este preciso instante, de ponerte en marcha, no importa cuán ambiciosa sea la meta, ni cuán intimidatorio el desafío. Puedes hacer que las cosas sucedan, de la manera en que deseas que sucedan.

No hace falta esperar a que la fortuna te sonría. Ya tienes lo que necesitas, porque ya tienes la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Puedes superar todo lo que haya que superar. Todo lo que pueda ser conseguido, tú lo puedes conseguir. Decide hacerlo, de veras, y habrás recorrido la mitad del camino. Da el primer paso, y habrás recorrido tres cuartas partes del camino. Persevera por todo el tiempo que sea necesario, y habrás hecho que suceda.

Aprovecha al máximo tu capacidad de hacer que las cosas sucedan. Concéntrate y enfoca esa capacidad en hacer de tu mundo un mejor lugar, para ti y para todas las personas que viven en él.