Gestación

No me digan cosas rudas que yo no quiero enojarme.
Hoy quiero saberme, sentirme, hoy quiero sentirme suave,
para que tenga dulzura la existencia que en mí late,
esta vida que ya siento que se nutre en mi sangre.

No me digan cosas rudas que va mi hijo a escucharles,
mi hijo que no comprende, mi hijo que nada sabe,
mi niño que está durmiendo en tibio nido de carne.

No me digan cosas rudas, ni me cuenten nada grave,
ni me hagan saber tristeza, ni que me asome a la calle.
Yo quiero mirar jardines, ver el verdor en los parques,
escuchar las tibias notas del gorjeo de las aves.

Que en mis venas se deslice mansa y plácida la sangre
para que en ella se acune mi niño sin despertarse.

No me digan cosas rudas porque no quiero asomarme.
Necesito que comprendan que ya no estoy para nadie.
Déjenme mirar los peces a la orilla del estanque.
Déjenme que se columpien mis sueños bajo la tarde.

Un arrorró imperceptible trae en sus notas el aire,
y la sonrisa de un niño se presiente en el paisaje.


Matilde Alba Swann