Adamo


Mis manos en tu cintura



No has de sufrir,
si escuchas de mis quince años el cantar,
y ausente estés de las cosas que
mi adolescencia fue a soñar.



Capricho fue que sin querer
ya preparaba este amor,
por eso así yo te lo cuento,
y te lo canto a media voz,
por eso así yo te lo cuento,
y te lo canto a media voz.

Y mis manos en tu cintura,
pero mírame con dulzor,
porque tendrás la aventura
de ser tu mi mejor canción.

En chicas que yo conocí,
ya un algo tuyo yo busqué,
y cuando al fin yo te hallé,
en tu besar ya pude comprender
que eras tú la fábula
que iluminaba mi soñar,
mas este amor es una pena
que siendo hermoso tenga un final,
mas este amor es una pena
que siendo hermoso tenga un final.

Y mis manos en tu cintura,
pero mírame con dulzor,
porque tendrás la aventura
de ser tu mi mejor canción.