Albert Hammond


Solamente una vez



Solamente una vez
amé en la vida,
solamente una vez,
y nada más.

Una vez nada más en mi pecho
brilló la esperanza,
la esperanza que alumbra el camino
de mi soledad.

Una vez nada más
se entrega el alma,
con la dulce y total
renunciación,
y cuando ese milagro
realiza el prodigio de amarse,
hay campanas de fiesta
que cantan en el corazón.

Solamente una vez
amé en la vida,
solamente una vez
y nada más.

Una vez nada más en mi pecho
brilló la esperanza,
la esperanza que alumbra el camino
de mi soledad.

Y cuando ese milagro
realiza el prodigio de amarse,
hay campanas de fiesta
que cantan en el corazón.