Alejandro Fernandez


Hablame



Estás sentada allí
viéndome desaparecer,
mientras me haces creer que no te importa;
ya sabes que sin mí
no será fácil para ti,
aunque aceptarlo no lo soportas.

Hasta esa puerta arrastraré mis pies,
nada harás, nada, ya lo sé,
y lo que más me duele es que tal vez
no me sobren las ganas de volver.

Háblame, no me dejes ir,
no te ahorres las palabras
que hoy más quisiera oír.
Háblame, no me hagas sufrir,
porque para ser sincero,
yo no quiero estar sin ti.

El cielo que nos ve
ya te ha escuchado prometer
cambiar todas las espinas por rosas;
hay poco que arriesgar
y demasiado que perder,
y mientras piensas, el tiempo se agota.

Hasta esa puerta arrastraré mis pies,
nada harás, nada, ya lo sé,
y lo que más me hiere es entender
cómo duele lo que una vez soñé.

Háblame, no me dejes ir,
no te ahorres las palabras
que hoy más quisiera oír.
Háblame, no me hagas sufrir,
porque para ser sincero,
yo no quiero estar sin ti.

Porque este amor me arrebató
la voluntad y me venció,
ya ves que sin quererlo,
siento que me arrastra y siento que me lleva
hasta la frontera de lo que siento por ti.

Háblame, no me dejes ir,
no te ahorres las palabras
que hoy más quisiera oír.
Háblame, no me hagas sufrir,
porque para ser sincero,
yo no quiero estar sin ti.

Háblame, no me dejes ir,
no te ahorres las palabras
que hoy más quisiera oír.
Háblame, no me hagas sufrir,
porque para ser sincero,
yo no quiero estar sin ti.