Antonio Machin


Madrecita



Madrecita del alma querida,
en mi pecho yo llevo una flor,
no te importe el color que ella tenga,
porque al fin tú eres madre una flor.

Tu carińo es mi bien, madrecita,
en mi vida tú has sido y serás
el refugio de todas mis penas,
y la cuna de amor y verdad.

Aunque amores yo tenga en la vida
que me llenen de felicidad,
como el tuyo jamás, madre mía,
como el tuyo no habré de encontrar.

Madrecita del alma querida,
en mi pecho yo llevo una flor,
no te importe el color que ella tenga,
porque al fin tú eres madre una flor.

Aunque amores yo tenga en la vida
que me llenen de felicidad,
como el tuyo jamás, madre mía,
como el tuyo no habré de encontrar.

Madrecita del alma querida,
en mi pecho yo llevo una flor,
no te importe el color que ella tenga,
porque al fin tú eres madre una flor.