Chayanne


Sentada aqui en mi alma



Mis dedos fríos y mi pelo,
que me golpean tus recuerdos,
y me persigues en la sombra, tú.
De dónde sales, tú,
de dónde sales y me atacas,
de dónde puede tu mirada
hipnotizarme, hipnotizarme y
elevarme y elevarme.

Contigo toda va bien,
me fortaleces la fe,
me haces eterno el momento de amarte,
a cada instante, sí, a cada hora,

mi dulce amiga, estás tú,
sentada aquí en mi alma,
en mis ojos y en mi puerta,
dirigiendo mis motivos,
mis victorias y mis guerras,

sentada aquí en mis ojos,
viva en cada parpadeo,
dirigiéndome a quererte
mucho más que mis deseos.

Y me conoces más que nadie,
pero me haces vulnerable
con tu sonrisa que es un mar azul.
De dónde sales tú,
de dónde llegas y me atrapas,
de dónde puede tu palabra
hipnotizarme, hipnotizarme y
encantarme y enredarme.

Si querer es aprender, seguro que
aprenderé a hacer eterno el
momento de amarte.

A cada instante, sí, a cada hora,
mi dulce amiga, estás tú,
sentada aquí en mi alma,
en mis ojos y en mi puerta,
dirigiendo mis motivos,
mis victorias y mis guerras.

Sentada aquí en mis ojos,
viva en cada parpadeo,
dirigiéndome a quererte
mucho más que mis deseos.

Sentada aquí en mi alma,
en mis ojos y en mi puerta,
dirigiendo mis motivos,
mis victorias y mis guerras.

Sentada aquí en mis ojos,
viva en cada parpadeo,
dirigiéndome a quererte
mucho más que mis deseos.

Oh, oh, oh, oh, oh!
Oh, oh, oh, oh, oh!
Oh, oh, oh, oh, oh,!
mucho más que mis deseos.

Oh, oh, oh, oh, oh!
Oh, oh, oh, oh, oh!
Oh, oh, oh, oh, oh!
mucho más que mis deseos.

Obligándome,
seduciéndome,
dirigiéndome,
indicándome.
Eh, eh, eh, eh, eh, eh!

Sentada aquí en mis ojos,
viva en cada parpadeo,
dirigiéndome a quererte
mucho más que mis deseos.