Enzo Roland


Rio manso



Mirando correr el río,
le dije casi en silencio,
vas a tener que andar mucho
para ganarle a mis sueños.

Y sobre la arena fresca,
la cabeza dibujé
de una pasión imposible
que me escribía de Santa Fe.

Fue una noche correntina,
de aquellas que no se igualan,
estaba la costanera
conversando con el agua.

Enero estaba fundiendo
sobre el río su calor,
y junto al perfil querido
puse mi vena de verseador.

Mira qué cabeza loca,
poner sus ojos en mí,
yo que siempre ando de paso,
no podré hacerte feliz.

Olvídame, te lo ruego,
yo soy como el Paraná,
que sin detener su marcha,
besa la playa y se va,
que sin detener su marcha,
besa la playa y se va.

Mira qué cabeza loca,
poner sus ojos en mí,
yo que siempre ando de paso,
no podré hacerte feliz.

Olvídame, te lo ruego,
yo soy como el Paraná,
que sin detener su marcha,
besa la playa y se va,
que sin detener su marcha,
besa la playa y se va.