La fortaleza de un hombre

La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros, está en el tamaño de sus brazos cuando abrazan.

No está en lo profundo del tono de su voz, está en la gentileza que usa en sus palabras.

No está en la cantidad de amigos que tiene, sino en lo buen amigo que se vuelve de sus hijos.

No está en cómo lo respetan en su trabajo. Está en cómo es respetado en su casa.

No está en lo duro que puede golpear. Está en lo cuidadoso de sus caricias.

No está en su cabello o su pecho. Está en su corazón.

No está en el peso que pueda levantar. Está en las cargas que puede llevar a cuestas.