Tus mentiras
Desde el mismo momento que entraste tú en mi vida,
tu mentira torcida enturbió nuestro amor.
Con tus besos perjuros y hasta una voz fingida
ganaste en la partida..., ajena a mi dolor.
Con frialdad enterraste mis anhelos ya muertos,
con halagos inciertos y hasta como me miras.
Yo me entregué del todo, con mis brazos abiertos
pero tus labios yertos..., denuncian más mentiras.
Con tu risa coqueta y atuendo perfumado
cubriste tu pasado con simulado afán.
Yo enamorado y torpe probé de tu bocado,
edénica serpiente..., engañándole a Adán.
A pesar de saberlo que siempre me mentías,
fui contando los días, de tu engaño malvado.
En mi mano tuviste, todo cuanto querías,
dispuesto me tenías, queriéndote a tu lado.
Nunca, nunca en mi vida, de ese modo había amado
que soporté callado, hasta hoy tu falso amor.
Quisiera perdonarte y olvidar tu pecado
¿pero tú qué me has dado para hacerte el favor?
Eliseo León Pretell